Paseo por sus calles
y no puedo evitar
que mi alma estalle
cual bomba al reventar.
Para mi, Madrid es mío
como Nueva York para DeNiro,
lo siento al pasar por Pío,
Castellana, Sol o Retiro.
En verano calurosa y en invierno fría
así es la Madrid del Prado,
Neptuno, Cibeles y Gran Vía
que a mis dieciocho he encontrado.
La ciudad infinita aparece
cuando me ve llegar,
pues yo sigo en mis trece
pues aquí me voy a quedar.
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